¿Empleos o empresas pulgas?
por Mercadeo.com
Por lo general, los pensadores más connotados han sido los capaces de sintetizar en un libro corto, frase o fórmula, lo que existÃa desde hace mucho y que nadie se daba cuenta de ello.
Newton y la Gravedad en el Siglo XVII, Maxwell en el Siglo XIX con el Electromagnetismo, Einstein y su TeorÃa General de la Relatividad (1915) son claros ejemplos de ello. En nuestro tiempo Stephen Hawking, transformó completamente lo que pensamos del Universo, con su libro "Breve Historia del Tiempo".
Harold S Geneen de ITT, con su libro "Managing" y Jan Carlzon de SAS, con "Momentos de Verdad" son ejemplos clásicos de lo dicho, en el área de gestión empresarial. En menos de 70 páginas cada uno, se reúne un compendio de sabidurÃa práctica, de dos ejecutivos que hicieron de verdad grandes a sus empresas.
En ediciones pasadas nos referÃamos al enorme crecimiento de la economÃa informal. Micro empresarios que tratan de ganarse la vida; dando las espaldas a la economÃa tradicional basada en empleos de la empresa privada o del sector público. Todos los vemos a diario en las esquinas y rincones de nuestras capitales voceando sus mercaderÃas. Algunos de ellos no solo son vendedores, sino que son productores. En Santiago, Caracas o Madrid se han visto desde siempre los "pela papas", empresarios que venden pequeños artefactos para pelar tubérculos, hechos con latas desechadas y pedazos de madera suave. Antes eran "gallegos", cuando las grandes migraciones venÃan de la madre patria, porque en sus lares habÃa mucha hambre. Ahora, cuando el hambre es en nuestros paÃses, somos los latinoamericanos los que llenamos las calles de Madrid.
Charles Handy, un Irlandés considerado como uno de los pensadores europeos más influyentes del mundo de la administración, en un reciente libro con el tÃtulo "El Elefante y la Pulga" sintetiza, en forma amena, una realidad del tamaño de una catedral gótica y que es un "secreto a voces". Las pulgas, para este autor son "agentes independientes, algunos con pequeñas empresas propias, otros trabajando solos o en alguna forma de asociación, contrapuestos a los Elefantes, grandes corporaciones que han sido los pilares de la sociedad de los empleados del siglo XX".
"La nueva cultura empresarial - señala el autor - propiciada por los avances tecnológicos de comunicación y la extrema velocidad del cambio, hace necesario aprovechar el talento individual y la capacidad de accionar y re-accionar con suma velocidad para lograr ventajas competitivas o, en el peor de los casos, para no perderlas. Es en este escenario donde los pequeños actores están más capacitados para aportar nuevas soluciones, más allá de las propuestas cotidianas previsibles de los elefantes.
Es bueno recordar que el concepto de "empleo" surgió a principios del siglo XIX para abarcar las tareas que debÃan hacerse en las nacientes fábricas y burocracias de las naciones que se industrializaban. El empleo es un concepto social, que está tan arraigado en nuestra conciencia, que hemos olvidado el hecho de que los grupos humanos, desde el principio de los tiempos, funcionaron sin los empleos.
En las "pulgas" se encuentra, en enormes dosis, la Pasión" señala Charles Handy en su libro. La pasión, la cerrada obsesión por una lejana quimera, remota e inalcanzable, ha sido la responsable de los grandes de grandes imperios y de empresas imposibles.
La pasión no es una cualidad del "empleado", como lo demuestran investigaciones sobre el grado de compromiso y satisfacción de la fuerza laboral en las empresas. (Ver artÃculo en edición #34 "Cuerpo, Cerebro y Corazón").
Por desgracia, las normas que rigen la educación primaria, secundaria y superior se han encaminado, hasta nuestros dÃas, a la formación de "empleados". El viejo sistema ha alentado a los egresados solamente a buscar empleos. Esto significa, dicho en forma simple, a buscar una compartimento estanco llamado "empleo", donde meterse por toda una vida.
Es una pena que los encargados de dar pautas educativas, no hayan hecho reformas destinadas a modificar ese obsoleto y, ahora que hay pocos empleos, tan dañino concepto. Vemos como de las más sofisticadas Escuelas de Negocios siguen saliendo "burócratas", que si no encuentran un compartimento en que meterse, deambulan desorientados por "empleos puente", que les permitan seguir viviendo a medias.
Es un hecho comprobado que los Elefantes (privados y públicos), en su afán de reducir costos y con el apoyo de los desarrollos tecnológicos, han ido disminuyendo cantidades enormes de personal contratado como empleados. Para no ponerlo tan feo se inventaron términos altisonantes (buzz words), tales como "reingenierÃa" y "downsizing". Estos términos eran mejor recibidos que "despedidos masivos" o "reducción de puestos de trabajo". En la burocracia estatal estos despidos han tomado el gracioso nombre de "reforma del Estado".
Las cifras de algunas fuentes confiables son bastante impresionantes. 500,000 empleos son eliminados anualmente solo por causas de las nuevas tecnologÃas. Las grades corporaciones eliminaron 400,000 puestos de trabajo en 1995 incluyendo: IBM 122,000, AT&T: 83,000 y GM: 74,000.
Un reporte de 1998 de USA Today indicaba que: 51% de los ejecutivos temÃan perder sus trabajos por causa del "downsizing"; 24% de los ejecutivos temÃan no ser ascendidos; y 10% temÃan ser despedidos. Expertos en economÃa han establecido que podemos llegar a tener cinco diferentes carreras en nuestro periodo activo de vida. Muy pocos graduados podrán, si esto es verdadero, conseguir un retorno de su inversión de $50,000 o más por sus cinco siete años de Universidad.
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